30 de noviembre – “Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres” (Mt 4,18-22)

Señor Jesús, ¿cuál es nuestra misión?
¿Trabajar sin descanso,
andar todo el día corriendo de un lado para otro,
hacer cada vez más cosas,
encargarnos de los problemas propios y ajenos,
desvivirnos por cada mínima cosa que suceda?
¿Cuál es nuestra misión?

Señor Jesús,
tú nos llamas y nos invitas a seguirte.
No nos gritas, no nos impones nada,
no nos engañas,
nos dices desde el principio cuál es nuestra misión:
seguirte y hacernos pescadores de hombres.
Pero, ¿qué significa eso, nos preguntamos?

Señor Jesús,
ser pescador de hombres
significa ser testigos tuyos en medio del mundo,
anunciar a tiempo y a destiempo
que el reino está tan cerca que ya está en nosotros,
significa hablar a la gente de ti,
presentarles tu proyecto,
narrarles con nuestra vida
que tú nos has dicho “ven, sígueme”
y que esa invitación es contagiosa.

Señor Jesús,
como a Pedro, como a Andrés, como a Santiago y a Juan,
como a tantos y tantos hombres y mujeres a lo largo de la historia,
sabemos que nos llamas hoy a seguirte para hacernos pescadores,
para aumentar la familia de las hijas e hijos de Dios.
Aquí nos tienes.
Detente en nosotros.
Llámanos de nuevo.
Estamos dispuestos.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias