28 de enero – “El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio fruto” (Mc 4,1-20)

Señor, gracias.
Gracias por ver en todo terreno tierra buena.
Gracias por salir cada mañana a sembrar tu Palabra por doquier.
Gracias por darme todo cuanto necesito
para nacer, crecer y dar fruto.

Gracias por ser mi nutriente,
gracias por ser el agua viva
que me hace crecer un poco cada día.
Gracias por cuidar de los frutos
de nuestras tareas y responsabilidades.

Gracias por confiar en nosotros
y por multiplicar aquello poco que parece que somos y tenemos.
Gracias por permitirme creer en ti,
confiar en ti, dejarlo todo en tus manos.
Gracias porque cada día
sigues sembrando las semillas en todo tipo de terrenos
con la esperanza de que de lo sembrado
nazca algo, crezca algo y dé fruto.

Gracias porque para ti todo terreno es tierra buena,
tierra posibilitante, motivo para la esperanza.
Señor, gracias por ser parte de tus terrenos,
de tus semillas, de tu siembra y de tus frutos.

Ojalá sea hoy tierra buena,
semilla buena y fruto bueno. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias