5 de junio: “Se acercaron y le dijeron: «Maestro” (Mc 12,13-17)

Señor Jesús,
en esta mañana que de nuevo nos regalas,
quiero presentarte ante ti tal y como soy, tal y como estoy.
No todo es de color de rosas.
No todo va como a mí me gustaría.
No todo me apasiona de la misma manera que lo hacía antes.
Por eso, en mi cansancio y en mi desánimo
quiero acercarme a ti y decirte “Maestro, ¿qué quieres que haga?”.

Señor Jesús,
a mi alrededor hay demasiada gente a la que quiero que lo está pasando mal,
que no termina de encontrar su camino, su espacio y su proyecto.
Demasiada gente que sufre enfermedades y dolencias
que les mantienen postrados.
Demasiadas personas que no viven en paz
y que no conocen el camino de la felicidad.
Por eso, en mi sentimiento de no saber qué hacer para que estén mejor,
quiero acercarme a ti y decirte “Maestro, ¿qué quieres que haga?”.

Señor Jesús,
siento como a veces tiro balones fuera,
me pongo una coraza y desaparezco de la escena,
intento salvar la ropa, me mantengo indiferente ante algunas cosas
para que no me afecten demasiado,
pero sé de sobra que no es eso lo que me pides.
Por eso, en mi temor a equivocarme o a empatizar demasiado,
quiero acercarme a ti y decirte “Maestro, ¿qué quieres que haga?”.

Señor Jesús,
¿qué quieres que haga?
Esa es mi oración de hoy.
Háblame.
Así te lo pido. Así sea

Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC

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