29 de abril – “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra” (Mt 11,25-30)

Padre bueno,
en este nuevo día que amanece sin haberlo pedido,
sin haberlo merecido,
sin ni tan siquiera haberlo soñado,
te damos gracias ¡por tantas cosas!

Te damos gracias
por nuestras familias,
por los que están y por los que estuvieron
y ahora están más presentes que nunca.

Te damos gracias
por nuestros padres y madres,
por nuestros hermanos y hermanas,
por nuestros abuelos,
por nuestros seres queridos.

Te damos gracias
por nuestros amigos y conocidos,
por nuestros compañeros de trabajo o de actividad,
por todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Te damos gracias
por la luz, por el agua, por el aire,
por la naturaleza, por los paisajes
y momentos para contemplarla que hoy nos regalarás.

Te damos gracias
por las personas que sirven,
por los que dedican su vida a los demás,
por los misioneros, por los religiosos,
por los padres y madres de familia,
por todos aquellos que comparten a suerte de los últimos…

Te damos gracias
por la vida, por los milagros cotidianos,
por la alegría compartida,
por tu promesa de que vayamos a ti
todos los que estamos cansados y agobiados
porque tú nos aliviarás.

Padre bueno,
una mañana más te damos gracias
por contar con nosotros,
por permanecer junto a nosotros,
por querernos tanto.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias