29 de octubre – Bendito el que viene en nombre del Señor” (Lc 13, 31-35)

Padre nuestro,
bendito todo aquel que hoy se me acerque o a quien yo me acerque.
Benditos los padres que se ocupan de sus hijos
y que a su vez se ocupan de sus padres ya mayores.
Benditos los que trabajan por la justicia y la paz.

Benditos los que sin saberlo o sabiéndolo
hacen siempre todo más fácil, más ameno,
más llevadero, más esperanzador.
Benditos los que andan buscando una vida digna.
Benditos los que están a la espera de acoger a una familia,
o de apadrinar a un niño o de becar a un maestro.
Benditos los que en su puesto de trabajo
son buena noticia para el que llega.

Benditos los que escuchan sin condiciones,
los que hablan con el corazón,
los que acompañan procesos,
los que curan heridas,
los que miran siempre al futuro con esperanza.
Benditos los que se mueven única y exclusivamente
por el afán de ayudar, de servir,
de estar cerca de quien lo necesita.

Benditos los que rezan por nosotros.
Benditos los que nos alegran el día
con ese sentido del humor que todo lo suaviza y dulcifica.
Benditos los que siguen creyendo que el ser humano es extraordinario.

Benditos los que tratan a los demás como hermanos.
Benditos los que cotidianamente te dan las gracias por tanto.
Benditos los que vienen en tu nombre. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias