29 de octubre – “Esforzaos en entrar por la puerta estrecha” (Lc 13,22-30)

Señor, la puerta estrecha es el evangelio,
es vivir como el evangelio invita a vivir,
es ser teniéndote como modelo a ti,
a tus gestos, palabras y acciones.

Señor, la puerta estrecha
es tener y tratar a los demás como hermanos,
es darles nuestro tiempo sin medida,
es ofrecer nuestra ayuda sin condiciones,
es mirar a los demás a los ojos y reír y llorar con ellos,
es compartir la vida, toda la vida, y los milagros,
todos los milagros cotidianos.

Señor, la puerta estrecha
es llevar la paz y el bien allí donde vamos,
es amar con todas nuestras fuerzas hasta caer rendidos,
es no tener a nadie por enemigo,
es abandonar la propia vida, los propios proyectos,
logros y aspiraciones en tus manos.

Señor, la puerta estrecha
es vivir desapropiados,
como los que carecen de casi todo y todo lo esperan,
es contemplar el universo con ojos de niño,
es hacer camino todos los días
y agradecer al Padre que nos acompañe
y mantenga en su santo servicio.

Señor, la puerta estrecha
es sembrar justicia y libertad,
es vivir en esperanza
y por la esperanza luchar por un mundo más de todos,
más parecido a tu Reino.

Señor, la puerta estrecha
es hacernos como niños,
tocar tierra para poder pasar a tu casa,
elevar luego nuestra mirada y ponernos en pie ante tu presencia.
Es vivir el evangelio como el mayor regalo
que jamás nadie nos ha hecho
e invitar a otros a participar de ese regalo tan extraordinario.

Señor, hazme pasar por la puerta estrecha,
hazme evangelio. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias