3 de abril – “¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios?” (Jn 5,31-47)

Padre,
¿por qué nos gustan tanto y nos llaman tanto la atención
los ídolos, los famosos, los nuevos ricos,
los personajes de las revistas de corazón,
los frikis, los protagonistas de los programas de cotilleo,
los personajillos de última hora,
toda esa gente que recorre platós y emisoras de radio
murmurando sobre todo y todos,
opinando sin conocer y sin medir las consecuencias,
desbrozando intimidades propias y ajenas
por unos euros y un poco de fama?

Padre,
¿cómo creer en ti
si con facilidad aceptamos -y esperamos- alabanzas,
palmaditas en la espalda,
piropos, buenas palabras,
promesas, ascensos…
…y no buscamos la gloria que viene de ti,
la que nos exhorta a ser más humanos,
más cercanos, más sencillos, más serviciales,
más desprendidos,
más confiados y menos altaneros y déspotas?

Padre,
aumenta nuestra fe,
que busquemos tu gloria y no la nuestra,
que aceptemos de los demás
todo aquello que nos ayude a crecer,
que nos disponga al servicio gratuito
y a la entrega generosa. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias