3 de febrero 2017: “Es un profeta como los antiguos” (Mc 6,14-29)

Señor Jesús,
tenemos el mundo patas arriba.
De nuevo guerras, conflictos diplomáticos,
millones de personas siguen pasando hambre y sed,
millones de seres humanos no tienen acceso a medicamentos básicos,
millones de personas huyen de su casa en busca
de un lugar mejor y en paz…
algo no estamos haciendo bien.

Señor Jesús,
cada día un nuevo caso de corrupción,
un nuevo escándalo protagonizado por aquellos que,
en principio, se llaman servidores públicos,
un nuevo atropello a los derechos humanos,
una nueva injerencia de algunos
sobre la libertad de enseñanza de tantos…
algo no estamos haciendo bien.

Señor Jesús,
en tu tiempo también ocurría esto.
Y el precio a pagar
cuando uno se convertía en profeta era muy alto.
Que se lo digan a tu primo Juan.
Que te lo digan a ti.
Pero, ¿hay otro camino?
¿Podemos transformar radicalmente la marcha de nuestro mundo
sin ser profetas? ¿Sin exponernos?
¿Sin denunciar que así no podemos seguir?

Señor Jesús,
hoy te pedimos que nos hagas profetas.
Que no nos dé miedo estar en la brecha del mundo.
Que nos des la valentía suficiente
como para poder denunciar la injusticia,
situarnos al lado de las víctimas,
ser la voz de los sin voz,
hacer lío como nos dice el Papa Francisco.
Lío en las calles, en las plazas… lío
para mover conciencias y corazones.
Haznos profetas como los antiguos…
Así lo deseamos.
Así te lo pedimos.
Así sea

 oscar.alonso © oracionesdiarias