3 de febrero – “Contigo hablo, levántate” (Mc 5,21-43)

Señor,
si te paseas por nuestro mundo ¡qué decirte!
¡Hay tantas situaciones de postración, de muerte,
de injusticia, de desigualdad,
de violación de todos los requisitos
para que la gente sea un poco feliz!
De todas esas postraciones necesitamos que nos levantes, Señor.

Señor,
si te quedas un ratito en nuestras ciudades,
en nuestros barrios,
en nuestras comunidades de vecinos,
¡hay tanta gente que necesita
que Alguien le dirija una palabra de esperanza,
le devuelva la razón de vivir,
le restituya la dignidad!
De todas estas necesidades básicas necesitamos que nos levantes, Señor.

Señor,
si entras en muchas casas,
si te fijas en no pocas familias y grupos de amigos,
¡hay tanto signo de abatimiento,
de agotamiento, de angustia, de miedo,
de falta de horizonte, de enfermedades!
De todos estos signos necesitamos que nos levantes, Señor.

Señor,
en esta mañana te pedimos
que también a nosotros y a nuestro mundo
le dirijas tu palabra y nos mandes levantarnos.
Ponernos en pie, enderezar nuestra vida,
ser íntegros y situarnos en camino nuevamente.
Restáuranos por dentro,
haz que confiemos en tu poder para sanarnos
y para levantarnos de nuestras heridas,
dolores y oscuridades.

Señor, ¡levántanos! Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias