3 de marzo – “Haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen” (Mt 23,1-12)

Señor, una mañana más me levanto
y antes de comenzar la jornada
me pongo a la escucha de tu Palabra.
Hoy me recuerdas que la ley, los mandamientos,
las reglas de convivencia,
los códigos de conducta, los estatutos…
todo cuanto regula nuestra vida, nuestra convivencia
y nuestro modo de relacionarnos lo hemos creado para cumplirlo.
Si cada uno hiciera lo que quisiera cuando quisiera
no sería posible vivir juntos.
Es más, terminaríamos por destruirnos
unos a otros y a nosotros mismos.

Señor, esta mañana me recuerdas
que no siempre quien hace la ley la cumple,
que no siempre quien desempeña
un cargo público es justo y fiel a dicho encargo,
que no por sabernos los mandamientos y las bienaventuranzas
ya estamos limpios,
que debemos hacer y cumplir lo que nos digan
pero no hacer lo que muchos hacen
porque no hacen lo que dicen. ¡Son tan actuales estas palabras!

Señor, hoy en mi oración
te pido por todos los que gobiernan,
los que aspiran a gobernar, los que legislan,
los que administran justicia,
los que defienden a los acusados,
los que saben de mandamientos y catecismos,
los que imparten catequesis,
los que conocen de memoria tus palabras,
los que creemos estar dentro de la ley…
danos la capacidad de ver y de verte.
Danos la fortaleza para no sucumbir a la tentación
de hacer cumplir sin cumplir,
de mirar siempre al otro y no escrutar nuestro corazón primero.
Danos la fe, la esperanza y la caridad necesarias
para que tus mandamientos
nos hagan libres y hagan libres a los demás.
Para que tus leyes nos hagan felices
y hagan felices a los demás. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias