3 de noviembre 2016: “Habrá alegría por un solo pecador que se convierta” (Lc 15,1-10)

Señor Jesús,
de todas nuestras injusticias, conviértenos.
De todas nuestras indiferencias, conviértenos.
De todas nuestras falsas modestias, conviértenos.

Señor Jesús,
de todos nuestros errores, conviértenos.
De todos nuestros egoísmos, conviértenos.
De todos nuestros ídolos, conviértenos.

Señor Jesús,
de todos nuestros conscientes olvidos, conviértenos.
De todos nuestros guetos y aislamientos, conviértenos.
De todos nuestros alienamientos, conviértenos.

Señor Jesús,
de todos nuestros miedos, conviértenos.
De todas nuestras faltas contra la dignidad de los otros, conviértenos.
De todas nuestras amenazas, conviértenos.

Señor Jesús,
de todo lo que en nuestro corazón
necesita ser cambiado, conviértenos.
Que haya alegría porque nuestro corazón
se parece cada vez más al tuyo.
Así te lo pedimos.
Así sea.

oscar.alonso©oracionesdiarias