3 de octubre: “El Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos” (Lc 9,51-56)

Padre Bueno,
sabemos que enviaste a tu Hijo en medio de nosotros
para mostrarnos un camino,
un modo de vivir esta vida,
una manera de amar y perdonar.
Sabemos que no ha venido a condenar, ni a señalar,
ni a perder a ninguno de los hombres.
Y aun así, a veces te pedimos que apartes de nosotros a los otros
(sobre todo a los que no son “de los nuestros”)
que según nuestros criterios no pueden,
no deben, no son dignos de ser salvador.

Padre Bueno,
te pedimos que nos enseñes tus criterios.
Que nos des la capacidad de discernir los signos de los tiempos.
Que no perdamos nunca el Norte, que está en el Sur,
que los seres humanos estén siempre
en el centro de todo nuestro servir y hacer.

Padre Bueno,
si tu Hijo no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos,
muéstranos el camino de la salvación,
haz que sigamos tus huellas, cada uno desde lo que es y tiene,
desde su historia y sus procesos,
pero siempre tras tus huellas. Muéstranos el camino.
Acompaña nuestro caminar.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias