30 de enero – “Al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que no tiene” (Mc 4,21-25)

Señor, Jesús, tus palabras a veces me desconciertan.

¿Cómo me dices hoy que al que tiene le darás más
y al que no tiene se le quitará hasta lo que no tiene?
¿Cómo es esto posible? ¿Cómo calculas tú?
¿Qué modo de compensar y equilibrar es este?
¿Acaso eres un Dios injusto?
¿O es que es un aviso para que lo que tengo
lo ponga en juego, a disposición, al servicio de los demás?

Sé que soy de los que tengo:
fe, cultura, estudios, lo necesario para vivir y más,
trabajo, formación, familia, amigos, proyectos… posibilidades.
¿Qué es lo que quieres de mí?
¿Qué de lo que tengo quieres que comparta,
que divida, que multiplique… a tu manera?

Hoy, Señor Jesús,
sólo te pido que nunca crea
que no tengo nada que dar,
nada que compartir, nada que aprender,
nada que multiplicar…
dame la fuerza y la fe necesarias
para compartir la luz que llevo dentro
para que todos los que se me acerquen
puedan ver, iluminar su vida y resplandecer.

Sea cual sea mi riqueza interior
haz que la ponga al servicio de los demás,
porque sólo dando se recibe
y se multiplican los dones que tenemos.
Haz que nunca olvide
que la medida que utilice con los otros
la usarán conmigo y con creces.

Ojalá así sea. Aquí me tienes. Amén