30 de octubre: “Le impuso las manos y en seguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios” (Lc 13,10-17)

Señor Jesús, gracias.
Gracias porque tengo la oportunidad única
de disfrutar de este nuevo día.
Gracias por todas las personas que durante la jornada
se cruzarán en mi camino y serán oportunidad
de diálogo, de abrazo, de misericordia, de reconciliación…
Gracias por estar a mi lado,
por fijarte en todo aquello que en mí necesita ser sanado.

Gracias por sanar mis heridas
y devolverme las energías para seguir dándome a los demás.
Gracias por tener memoria sólo para recordar
cuánto amo y cuánto sirvo.
Gracias por tu Palabra, por tus gestos,
por tus acciones milagrosas que muestran qué es
y dónde está el Reino del que hablas.

Gracias, Señor Jesús, por imponer tus manos sobre mí,
por bendecirme, por orar por mí,
por enviarme al mundo para que sea semilla de buenas nuevas.
Gracias porque me das de nuevo la oportunidad de alabarte y glorificarte,
de reconocer que eres el Señor de mi vida,
de poder renovar mi amistad contigo.

Gracias, Señor Jesús, por hablarme al corazón.
Ojalá al final de esta jornada me haya convertido un poco más
en una persona según el corazón de Dios.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias