30 de octubre – “Pero hoy y mañana y pasado tengo que caminar, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén” (Lc 13,31-35)

Señor, ¡Caminar!¡Siempre caminar!
¡Porque no hay caminos sino que se hacen caminos al caminar!

Señor, hoy, mañana y pasado
también yo tengo y quiero caminar,
salir a los caminos de la vida,
encontrarme contigo, seguirte
y encontrarme con la gente y ser para ellos sal, luz, buena noticia.

Señor, hoy me pongo de nuevo en camino,
camino a Jerusalén,
porque como bien dices no cabe que un profeta
termine su vida sin generar revolución,
sin denunciar la injusticia,
sin remover conciencias,
sin sensibilizar a los demás sobre la fuerza inagotable del amor verdadero,
entregado por puro amor,
sin morir por una causa justa: tu Reino y su justicia.

Señor, hoy me pongo de nuevo en camino
cargado con la mochila de lo que soy y de lo que sé,
de lo que puedo llegar a ser y de lo que puedo llegar a saber.
También cargado con mis limitaciones y miserias,
pero sobre todo con los talentos que en mí pusiste
y que me gustaría multiplicar y repartir por doquier.

Señor, estate cerca y no me dejes solo
en el camino a las “Jerusalén” de mi vida,
de mi colegio, de mi barrio, de mi ciudad, de mi familia…
acompaña tú mis pasos, fortalece mis rodillas vacilantes,
hazme previsor pero lo justo,
haz que me deje sorprender por tus propuestas
y, sobre todo, que camine, que no me detenga y me distraiga
sino es para atender al hermano que requiere
toda la compasión y la ternura.

Dame la fe necesaria para vivir,
sentir y hablar como un verdadero profeta. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias