31 de octubre – “¿Es lícito curar los sábados, o no? Jesús, tocando al enfermo, lo curó” (Lc 14,1-6)

Señor, ¿es lícito hacer el bien?
¿Es lícito preocuparse de los demás?
¿Es lícito invertir tiempo con quien sabemos nada puede darnos a cambio?
¿Es lícito ser buenos con los demás simplemente por ser buenos?
¿Es lícito sacrificarse por otros?
¿Es lícito apostar por los que apenas tienen energías para vivir?
¿Es lícito comprometerse con los más pobres?
¿Es lícito curar al que está enfermo?
¿Es lícito llevar tu Palabra y con ella sanar cualquier día,
en cualquier lugar al que lo necesite?
¿Es lícito dar la vida por los amigos?
¿Es lícito perder la vida para ganarla?
¿Es lícito ir a las periferias de nuestro mundo
para intentar revertir ciertas situaciones?
¿Es lícito llorar de angustia al ver que la injusticia
parece que gana la batalla en tantos lugares?
¿Es lícito ser de los tuyos sin ser de todos los otros?
¿Es lícito poner fecha, hora y calendario al amor?

Señor, es lícito bendecir, sanar,
perdonar, acompañar, apoyar, enderezar.
Es lícito amar, escuchar, dialogar, actuar con ternura,
tener compasión, defender la dignidad de todos, especialmente de los últimos.
Es lícito dar esperanza, educar, crear, innovar, dejarnos hacer,
ser fiel, liarla parda si tú estás en el lío, convocar,
celebrar… vivir desde tu evangelio.

Señor, es lícito ser feliz haciendo felices a los demás.
Es lícito seguirte. Aquí me tienes. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias