4 de marzo – “Os aseguro que quien deja ‘todo’ por mí y por el evangelio recibirá ahora cien veces más, con persecuciones” (Mc 10,28-31)

Señor,
hoy me pregunto qué he dejado yo por ti y por tu evangelio.
Cuando me pides que deje casa, hermanos, hermanas,
padre, madre, hijos y tierra por ti,
¿qué quieres de mí?
¿Debo abandonar literalmente todo cuanto tengo, soy y
he creado por ti y tu evangelio?
¿O con ello puedo seguirte con radicalidad,
anunciarte sin traicionarte y sentirme verdadero discípulo tuyo?

Señor,
hoy me pregunto qué quieres que deje por ti y por tu evangelio.
¿Qué de lo que sé quieres que olvide?
¿Qué de lo que tengo quieres que deje y reparta?
¿A qué de lo que deseo debo renunciar?
¿A qué de tu evangelio debo hacer más caso,
emplear más tiempo, involucrarme personalmente?

Señor,
hoy me pregunto si estoy dispuesto
a dejarlo todo sabiendo que ahora recibiré cien veces más de ese todo,
pero son olvidar que todo ello conllevará persecución,
reacciones, problemas, renuncias, discernimiento y cruz.

Señor,
hoy me descubro ante ti
sabiendo que no he dejado todo por ti ni por tu evangelio.
Y que me cuesta hacerlo.

Te pido capacidad de compromiso,
discernimiento ante tu evangelio
y fe para seguir diciéndote sí
a cuanto me propongas. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias