5 de diciembre: “El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca» (Mt 7,21.24-27)

Señor Jesús, Señor Jesús, ¡Cuántas veces escucho tus palabras y no llego a ponerlas en práctica! Por comodidad, por falta de tiempo, por miedo, por cansancio, por falta de compromiso, por… ¡Son tantas mis excusas!

Señor Jesús, haz que durante la jornada, cada día encuentre un tiempo y un espacio para en el silencio leer tu palabra, dejarme interpelar por ella, escrutar lo que dice, lo que me dice y lo que dice de mí. hazme atento a lo que dices, haz que construya mi vida sobre tu palabra. Hazme dócil a tu voz.

Señor Jesús, haz que edifique mis relaciones, mis proyectos, mis compromisos, mis opciones y mis acciones en tu palabra. Hazme dócil a tu voz, transforma mi vida entera.

Señor Jesús, no dejes que edifique mi vida, mi vocación y mi fe sobre arena, sobre cosas y principios que pasan, que se ponen de moda y que no dan la verdadera felicidad. Hazme oyente atento de tu palabra. Abre bien mis oídos, hazme ver con claridad, sé tú mi principal criterio. Haz que escuche tu palabra y la ponga en práctica. Sin traducciones. Sin adaptaciones. Hazme dócil a tu voz. Así te lo pido. Así sea.

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC