6 de marzo – “El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo” (Lc 9,22-25)

Señor,
yo quiero seguirte,
lo intento, pruebo, me pongo a ello,
hablo de ti, te siento cerca,
me apasionas tú y tu proyecto,
me fascina tu libertad, tu transparencia y tu sencillez…
…pero lo de negarme a mí mismo, ¿me cuesta tanto?

¿Por que siempre que me pregunto qué es antes,
si tu reino o yo,
si tu reino o mi familia,
si tu reino o mis proyectos,
la respuesta es siempre la misma?:
antes que tu reino estoy siempre yo, lo mío y los míos…

¿ cómo negarme a mí mismo?
¿Cómo cargar con tu cruz cada día, todos los días,
para poder irme contigo sin más que yo mismo,
sin más que yo con mi historia,
historia que bien conoces y que a veces es poco digna de ti.

Señor,
yo quiero seguirte desde la primera fila no de oídas,
comprometido por la justicia no sólo con palabras,
con toda mi vida y no sólo en momentos puntuales.

Señor,
yo quiero hacerme cargo de mis cruces y cargar con ellas,
saberme querido por ti a pesar de las mismas,
saberme apasionadamente perdonado
y redimido con ellas y por ellas.

Señor,
yo quiero irme contigo a donde vayas,
a donde quieras, a donde creas que puedo ser más yo,
a donde creas que seré más como tú,
a donde tu reino pueda ser en mí visible y vivible. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias