12 de marzo: “Anda, tu hijo vive” (Jn 4,43-54)

Señor Jesús,
amanecemos, comenzamos una nueva semana,
enfilando casi ya la recta final de la cuaresma,
y lo hacemos entristecidos por los acontecimientos.
Llevábamos con el corazón en un puño
desde que el pequeño Gabriel desapareció
y ayer conocíamos la noticia de su muerte
¡Son tantos los niños y niñas que mueren!
¡Son tantas las situaciones de violencia
que se dan a lo largo y ancho de nuestro mundo!

Hoy tu evangelio nos recuerda el deseo de un padre,
funcionario de real en Cafarnaún,
de que curases a su hijo.
Tu respuesta es todo lo que aquel hombre necesitaba escuchar
“anda, tu hijo vive”.
Esa nos gustaría haber escuchado a nosotros
al final de este episodio y sabemos que Gabriel vive…
pero entiende que nos cueste asimilarlo desde aquí abajo.

Nosotros hoy, Señor Jesús,
que vemos cómo la maldad del ser humano
es capaz de cualquier cosa por cualquier motivo,
nos sentimos tristes e impotentes, paralizados
y nuevamente sorprendidos por la capacidad que tenemos
de hacer daño, de truncar vidas y de romper esperanzas.

Señor Jesús,
hoy te pedimos misericordia para quienes odian tanto que matan;
fe para los que esperan contra toda esperanza;
esperanza para los que lloran la pérdida de un ser querido
y caridad para que nuestro corazón no se endurezca
y quiera pagar con la misma moneda.
Que seas tú el que digas a los padres de Gabriel “vuestro hijo vive”,
creed en mí.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias