7 de marzo: “No he venido a abolir la Ley, sino a darle plenitud” (Mt 5,17-19)

Señor Jesús,
a veces olvidamos sin querer
que para poder vivir juntos y junto a otros,
es necesario caminar en verdad
y cumplir lo que las leyes nos dictan.
Nosotros tus seguidores conocemos bien q
ue hay muchos tipos de leyes, incluso leyes injustas,
pero la Ley a la que la Palabra se refiere hoy
nos marca un sendero, nos da luz
y siempre ha querido preservar
tu relación con nosotros y entre nosotros.

Señor Jesús, cumplir la Ley y darle plenitud
es no idolatrar nada ni a nadie,
no crearnos dioses ni fundamentar nuestra fe
en lo que se lleva o en el último invento.
Cumplir la Ley es no dar culto a la indiferencia,
ni al mal de los otros, ni al “sálvese quien pueda”
o al “es lo que hay”.
Cumplir la Ley es no amenazar en tu nombre,
ni usarte para generar miedo y dependencia.
Cumplir la Ley es dedicarle tiempo a la familia,
a los amigos, al tiempo libre,
a dar descanso al cuerpo después de tantas horas de trabajo.
Cumplir la Ley es no olvidar que todos en algún momento
hemos sido o seremos siervos en tierra extraña
y que sólo tú nos sacas de ella con mano fuerte y brazo extendido.
Cumplir la Ley es entender en profundidad qué es eso de honrar,
respetar y amar sin condiciones a nuestros padres.
Cumplir la Ley es trabajar por una cultura de la vida,
del respeto, de la solidaridad,
de la austeridad que dignifica al pequeño
y de la alegría que genera el sabernos prójimo de tantos.

Señor Jesús, cumplir la Ley y darle plenitud:
eso vienes a hacer tú.
Enséñanos a nosotros a hacerlo para que así sea.
Así te lo pedimos.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias