7 de mayo – “Os he hablado para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud” (Jn 15,9-11)

Señor, si el objetivo de tus palabras era
que estuviéramos alegres
y que nuestra alegría llegase a plenitud,
¿por qué vivimos tan poco alegres,
porqué vivimos angustiados por el mañana,
por qué perdemos tanto el tiempo en cosas y asuntos absurdos,
por qué nos pasamos la mitad de la vida
mirando de reojo a los otros
y criticando su modo de ser y de hacer las cosas?
¿Por qué nuestro ser creyentes
no es motivo de alegría para tantos que nos rodean,
por qué nuestra alegría es tan pasajera y tan vulnerable,
por qué hay tantas situaciones en la vida
que apagan una y otra vez nuestra alegría?

Señor, si el objetivo de tus palabras era
que estuviéramos alegres
y que nuestra alegría llegase a plenitud,
¿qué nos pasa?
¿Qué no hemos entendido?
¿Qué estamos haciendo mal o, simplemente, no estamos haciendo?
¿Qué debemos cambiar en nuestra vida
para que realmente tu Palabra
sea para nosotros fuente de verdadera alegría?

Señor, encontrarse contigo
ha sido el mejor regalo de nuestra vida,
la mayor fuente de verdadera alegría, de gozo, que tenemos.
Te pedimos que nos sigas hablando
para que tu alegría esté en medio de nosotros
y llegue algún día a ser plena.
Para que seamos creyentes profundamente alegres,
enamorados, apasionados y plenos.
Para que nuestra alegría sea para los demás
razón, llamada y motivo
para conocerte y vivir desde ti. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias