7 de noviembre – “Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido” (Lc 16,1-8)

Señor, en estos tiempos
en los que la economía, las finanzas, los bancos,
la administración de los bienes públicos y privados,
los activos y los pasivos
ocupan todos los telediarios
y se han convertido en uno más de la familia,
tu Palabra de hoy me desconcierta.

Señor,
sé que el balance de mi gestión seguramente no sea el mejor,
sé que no siempre administro bien aquello que me has regalado para regalar,
sé que me cuesta mucho tratar de igual modo a todos,
sé que la justicia en mis manos no siempre es justa,
sé que en muchas ocasiones me encanta gestionar lo tuyo sin ti,
sé que cuando tengo a veces no pienso en que quizás mañana no tenga,
sé que en innumerables ocasiones me olvido de que otros no gestionan ni bien ni mal porque sencillamente no tienen nada que gestionar,
sé que me encanta decir de los culpables “que paguen o que deben,
que devuelvan todo lo que han robado”
y que me olvido con facilidad
de todo cuanto yo desperdicio, desaprovecho y racaneo.

Señor, me desconciertas
porque después de saber de mi gestión, me despides,
pero a continuación me felicitas
porque la astucia que provocas en mí me hace despertar,
ser creativo, ver otras posibilidades, me desinstala…

Señor, hoy sólo te pido que la gestión de mi vida
la comparta siempre contigo,
que la gestión de mis cosas la comparta siempre con los demás,
que la gestión de expandir la buena noticia de tu Reino
sea siempre más tuya que mía,
que me sienta siempre a tu servicio,
que me considere y sienta hijo tuyo,
hermano de todos, fiado de ti. Siempre. Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias