19 de junio: “Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen” (Mt 5,43-48)

Señor Jesús,
¡qué bien suena tu palabra de hoy
y qué difícil es cumplirla!
¿Cómo vamos a amar a nuestros enemigos
y a rezar por los que nos persiguen
si a veces amamos poco a los que tanto nos aman
y apenas encontramos cinco minutos para rezar?
Danos la fe necesaria para poder amar a quien no nos ama
y rezar por las personas que no buscan nuestro bien
e incluso nos persiguen por nuestro modo de ser, hacer o creer.

Señor Jesús,
nuestra oración de esta mañana
quiere recordar especialmente a todos los cristianos repartidos por el mundo
que sabemos sufren el odio y la persecución de quienes
no comprenden o no toleran que se pueda creer
en un Dios al que llamamos papá.

Señor Jesús,
te pedimos por todas las comunidades cristianas del mundo,
de modo especial aquellas que sufren el odio y la persecución:
mantenles unidos,
hazles llegar nuestro compromiso firme de orar por y con ellos,
de sentir con ellos los desafíos de cada jornada.

Señor Jesús,
enséñanos a amar a aquellos que sabemos que no nos aman.
Amarles como tú lo haces,
dejando a un lado nuestras excusas,
razones, razonamientos y posicionamientos.
Amar. Solo amar.
Y rezad por ellos.
Ablanda nuestro y su corazón, hazlo esponjoso,
tierno, acogedor y entrañable.
Haznos mujeres y hombres de paz y bien.
Así te lo pedimos. Así sea

Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC

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