8 de octubre – ¡Señor, enséñanos a orar! (Lc 11,1-4)

¡Señor, enséñanos a orar! (Lc 11,1-4)

En la mañana, a media jornada,
por la noche, en toda hora,
en cualquier momento, con reloj o sin él,
dentro del horario o a la hora más insospechada…
Cuando sea, Señor, enséñanos a orar.

En soledad o en compañía,
con uno mismo o con mucha gente,
con mis amigos o con mis enemigos,
con personas a las que quiero
y con gente a la que jamás conoceré…
con quien sea, Señor, enseñamos a orar.

Con prisas o en medio de un desierto,
en el autobús, en el tren, en el barco, en el avión,
conduciendo mi propio coche,
yendo de copiloto o de pasajero,
con libro o sin más inspiración que la vida misma,
en el oratorio, en una gran catedral
o en mi propia habitación,
como sea, Señor, enséñanos a orar.

Con bonitas palabras o en absoluto silencio,
en actitud de adoración o de alabanza,
pidiendo mucho o agradeciendo todo,
extasiado o estresado,
con ganas o sin demasiadas ganas,
con alegría o en medio de la angustia o el sufrimiento,
con lo que sea, Señor, enséñanos a orar.

Señor, enséñanos a orar.

oscar.alonso©oracionesdiarias