9 de junio – “Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5,13-18)

Señor, hazme sal.
Haz que sea motivo de esperanza para otros,
que dé sabor a los encuentros,
a las decisiones,
a las experiencias,
a los sinsabores y contratiempos de la vida.

Señor, hazme luz.
Haz que mis palabras,
mis gestos,
mis acciones iluminen a los que me rodean,
den luz a los que viven en medio de las tinieblas del dolor,
del abandono,
de la enfermedad,
de las pérdidas,
del fracaso y de la apatía.

Señor, haz que sale y que ilumine el mundo a mi alrededor,
pero antes conviérteme a mí en esa sal y en esa luz.
Que no guste tanto deslumbrar como iluminar,
que no quiera que todo el mundo sepa de mí porque a mi paso dejo todo excesivamente salado.
Hazme sal y hazme luz, en su justa medida.
Así sea

oscar.alonso©oracionesdiarias