9 de mayo de 2017: “Mis ovejas escuchan mi voz, las conozco, ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna y no perecerán para siempre” (Jn 10,22-30)

Señor Jesús,
¡qué decirte esta mañana
a partir de tu Palabra!
¡Qué oración dirigirte
después de leer lo que tu evangelio nos dice hoy!

“Mis ovejas…”
lo primero que pienso es si soy realmente una de tus ovejas,
si merezco serlo,
si te quiero como pastor,
si soy parte de tu rebaño,
si estoy dispuesto a entrar por ti.

“Mis ovejas escuchan mi voz…”
también nosotros escuchamos tu voz
aunque no siempre sintonicemos bien
con lo que quieres decirnos.
A veces descubro que tu Palabra me gusta,
pero para los otros.
Y otras veces me doy cuenta
de que tu Palabra me da vida y guía mis pasos.

“Yo conozco a mis ovejas y ellas me siguen…”
gracias por llamarme y conocerme por el nombre,
gracias por tener tanto conmigo
a pesar de no merecerlo… yo te sigo, Señor.

Y para rematarme del todo me dices
“yo les doy la vida eterna y no perecerán para siempre”…
¿Se puede pedir algo más?
¿Se puede necesitar algo más?
Gracias, Señor Jesús, por ser el Señor de mi vida,
por tenerme entre los tuyos,
por cuidarme y por llevar a cumplimiento tu promesa.
Cuenta conmigo una jornada más.
Así sea

oscar.alonso © oracionesdiarias