21 de noviembre: Talentos

Si el pintor entierra sus pinceles

y la bailarina sus zapatillas. 

Si el cantor se calla

y el sabio se olvida. 

Si se apaga el fuego. 

Si muere el viente. 

Si se seca el pozo. 

Si el novelista deja de imaginar 

y el fotógrafo cierra los ojos…

…¿Quién dibujará las olas?

¿Quién trazara, con su cuerpo, siluetas imposibles?

Nadie cantará. 

Se disipará la memoria, 

maestra de niños

y roca de ancianos. 

Huirá el calor de la piel, y del alma. 

Se detendrá el molino. 

Se extenderá la sed por el mundo. 

Los pobladores de los relatos eternos no llegarán a nacer.

Nadie apresará la magia fugaz de un instante. 

¡No bajes los brazos!

¡No entierres el talento en la tierra amarga de la inseguridad y el desaliento!

¿Cuándo descubrirás la grandeza que hay en tus manos, el poder que hay en tus sueños? Te pido, Señor Jesús, la fe y la voluntad para descubrir esa grandeza y ese poder a lo largo de este día. Así te lo pido. Así sea. 

 

(José María R. Olaizola sj)