5 de noviembre: “Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente, pero ellos se excusaron uno tras otro” (Lc 14, 15-24)

Señor Jesús, ¿a qué banquetes me siento yo? ¿A qué banquetes me gusta y espero que me inviten? ¿Con quién me gusta sentarme a la mesa? ¿A qué banquete del reino me invitas, Señor?

Señor Jesús, tu palabra lleva días confrontándome con mis debilidades, con mis pobrezas, con mis miedos y excusas, con mis prioridades y, sobre todo con mis creencias acomodadas y mi fe tranquilizadora de lo que ya soy y conozco.

Señor Jesús, te pido valentía para ser lo que quieres que yo sea, te pido coraje para enfrentarme a mis miedos y a mis incoherencias, te pido compromiso para estar donde quieres que sea signo vivo de tu reino, te pido ser sol y luz, levadura en la masa y buena nueva en medio de tantas y tantas malas noticias.

Señor Jesús, quiero estar sentado en ese banquete de mujeres y hombres buenos, de personas auténticas y coherentes, transparentes, sencillas, siempre necesitadas de conversión, siempre en salida, siempre en comunidad, siempre viviendo desde la alegría del Evangelio.

Señor Jesús, invítame a tu banquete. Hazme disponible para lo que quieres de mi para tu y para los demás. Hazme más tú de mi. Invítame, estoy dispuesto. Así te lo pido. Así sea.

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC