29 de octubre: “Esforzaos en entrar por la puerta estrecha” (Lc 13,22-30)

Señor Jesús, enséñame a entrar por la puerta estrecha de las cosas sencillas, de los detalles cotidianos, de los gestos solidarios, del desprendimiento de todo aquello que no soy yo y que hace que los otros no terminen de conocerme en verdad.

Señor Jesús, enséñame a entrar por la puerta estrecha de la mirada limpia, de observar en la profundidad a los otros, de no juzgar, de no murmurar, de no etiquetar a nadie, de no perpetuar los clichés que todos conocemos y heredamos.

Señor Jesús, enséñame a entrar por la puerta estrecha de despojarme de lo superficial, de compartir lo que soy y tengo, de dar de lo mío al otro, de dejar mis caprichos para que otros tengan lo mínimo para poder vivir con dignidad, de alejarme del ocio del consumismo, de vivir solo con aquello que me permita ser y hacer felices a los otros sin necesidad de comprar y gastar.

Señor Jesús, enséñame a entrar por la puerta estrecha de quien siempre busca, del que se sabe en camino, del que confía en ti, del que se sabe elegido, llamado, enviado y acompañado por ti. Hazme pequeño para que entre por la puerta estrecha sin problemas ni justificaciones.

Así te lo pido, Así sea.

Oscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC