30 de septiembre: “El que no está contra vosotros está a favor vuestro” (Lc 9,46-50)

Señor Jesús, al iniciar esta nueva jornada, me pongo en tu presencia y te digo “gracias” por esta nueva oportunidad que me regalas. En lo más profundo de mi corazón deseo vivir este día dándome, entregándome y desviviéndome por los demás, tal y como tú hiciste, tal y como tú nos pides.

Señor Jesús, y reconozco que no siempre sé cómo se hace. Me preocupa más la superficie de las cosas que las personas, pongo mi confianza más en lo que parecen ser que en lo que realmente son, tengo en cuenta la marca antes de actuar. Hazme un creyente sin condiciones.

Señor Jesús, hazme entender qué significa eso de que el que no está contra mí está a favor mío. Hazme ver con claridad que da igual desde dónde se haga el bien, si es bien. Hazme comprender profundamente que no es necesario ser de los míos para ser bueno. Que lo bueno no es propiedad de nadie. Que hacer el bien es propio de todos los hombres y mujeres que buena voluntad.

Señor Jesús, al inicio de esta semana te pido que conviertas mi corazón y le hagas trasparente, sin dobleces y entregado. Así te lo pido. Así sea

Oscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC