23 de septiembre : “Nadie enciende un candil y lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz” (Lc 8,16-18)

Señor Jesús, transforma mi mirada, hazme ver desde ti. Da luz a mis sombras, hazme faro y señal para quien busca, para quienes andan perdidos, para los que se hayan en tinieblas.

Señor Jesús, enciende mi mirada, hazme buena nueva para todos. Que mis palabras, mis obras y mis silencios iluminen la vida de cuantos me rodean. Que no deslumbre a nadie, que a nadie le niegue el resplandor de tu mirada en mí.

Señor Jesús, que no esconda mis dones, que no apague el rescoldo que hay en mí y que me lleva a poner luz donde no se ve, a hacer claro lo que aparece oscuro, a iluminar las tinieblas de mi corazón y del corazón de los demás. Luz te pido, enciende mi mirada con la luz de tu amor.

Señor Jesús, haznos luces que iluminen esta tierra, que prendan con tu luz, que la noche la conviertan en día y la desesperanza en nuevas esperanzas para vivir. Que los que entren en contacto conmigo hoy tengan luz, encuentren luz, se conviertan en luz para tantos otros. Así te lo pedimos. Así sea

Oscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC