20 de septiembre : «Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios» (Lc 8,1-3)

Señor Jesús, así queremos nosotros vivir nuestra fe y la misión que tú nos encomiendas: caminando por todos los lugares, haciéndonos presentes en todos los ámbitos, siendo sal y luz, fermento de unidad, levadura que desde lo sencillo hace que el pan crezca y pueda compartirse.

Señor Jesús, así queremos ser discípulos enviados tuyos: predicando el evangelio del reino y hacerlo no solo con palabras y promesas, no solo recordando la historia que nos precede, sino sobre todo con gestos cotidianos, amables, cercanos… humanos y humanizantes.

Señor Jesús, así queremos vivir nuestro envío como testigos tuyos: en compañía, con compañeros y compañeras de camino que te conocen de primera mano, que en persona te hablan, que se sienten profundamente acogidos, sanados y resucitados.

Señor Jesús, hazme discípulo tuyo. Envíame. No dejes que me acomode, que la inercia me atrape, que no me contente con lo mínimo sino que busque siempre en ti la razón y la fortaleza para seguir adelante, pese a tanto. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC