11 de septiembre : “Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” (Lc 6,20-26)

Señor Jesús, ¡cómo nos cuesta aceptar realmente que puedan ser dichosos aquellos que nada tienen, aquellos que sufren, aquellos que tienen hambre, aquellos que son excluidos, extraditados e insultados! ¿No será todo un error? Porque quien así sobrevive, ¿cómo va a ser dichoso?

Señor Jesús, vivimos en un mundo en el que ser dichoso es ser buen estudiante, tener una familia acomodada, poder estudiar en las mejores universidades, saber idiomas, tener propiedades, poder viajar sin fronteras y sin límites, estar siempre a la última, hacerse retoques cada dos por tres… ¿en qué quedamos? ¿Quién es dichoso en verdad?

Señor Jesús, nos gustaría pedirte esta mañana que nos hagas entrar en la dinámica de tu Reino, que nos hagas comprender en profundidad qué significan tus bienaventuranzas, qué es eso de que el carnet de identidad de un cristiano es vivir ese “dichosos” sabedores de que tú eres el Señor de nuestra vida.

Señor Jesús, te pedimos que nos hagas dichosos a tu modo, que nos hagas mujeres y hombres compasivos, misericordiosos, ocupados y preocupados por el destino de los más frágiles e indefensos, cercanos, sensibles… verdaderamente humanos con todos. Así te lo pedimos. Así sea

Oscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC