10 de enero – El Espíritu del Señor está sobre mí

Dios, Padre y Madre de misericordia,
en este día me dirijo a ti
desde la convicción y el agradecimiento
de que tu Espíritu está sobre mí,
presente en mi vida, en mis obras,
en mis sentimientos y emociones,
en mis proyectos y en mis trayectos.

Hoy siento que me unges y me envías nuevamente
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar y fortalecer la esperanza allí donde vivo, sirvo y trabajo,
y también allí donde cunde el desaliento y la desmotivación.

Hoy se cumple en mí tu promesa de acompañarme,
de iluminarme y estar cerca de mí.
Hoy me siento de nuevo enviado a ser sal y luz,
a ser consuelo y aliento, a dar de lo que tengo y a darme sin medida,
a luchar por la libertad de los que viven oprimidos
y a devolver la vista a los que no ven.

Hoy te pido, Señor, que tu programa de vida
encuentre en mí disposición, espacio, humildad y acogida.

Haz que en mi vida tu programa sea comprometido y encarnada.
Haz que mi vida entera sea tu programa.
Haz que responda con coherencia a tu llamada cotidiana
para ir, anunciar y sanar a los demás
la Buena Noticia de tu proyecto.
Así sea.