Madiba: una vida por la igualdad, la dignidad y el respeto

Nelson Mandela


Nelson Rolihlahla Mandela nació hace 95 años, concretamente el 18 de julio de 1918 en Mvezo, un pueblo de apenas 300 habitantes donde se crió junto a sus doce hermanos.
Mandela fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente a través del sufragio universal y en su larga vida recibió numerosísimos premios y reconocimientos internacionales.
“Madiba”, tal como era conocido en su país, tras finalizar los estudios de secundaria comenzó sus estudios de bachillerato en Artes en el Colegio Universitario de Fort Hare, donde fue elegido como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, si bien después sería expulsado del mismo por participar en una huelga estudiantil.
Más tarde, Nelson Mandela se trasladó a Johannesburgo, donde en 1941 terminó sus estudios por correspondencia en la Unisa. Después estudió Derecho en la Universidad de Witwatersrand, donde se graduó en 1942 como abogado.
En 1962, Nelson Mandela fue arrestado y condenado a cadena perpetua por sabotaje, entre otros cargos y estuvo 27 años en la cárcel, la mayoría de los cuales estuvo confinado en la prisión de Robben Island.
Su liberación tuvo lugar el 11 de febrero de 1990 y Nelson Mandela lideró a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, objetivo que finalmente consiguió en las primeras elecciones democráticas por sufragio universal en 1994,
Madiba ganó las elecciones y fue presidente desde 1994 hasta 1999, y durante su prolífica carrera recibió en 1993 el Premio Nobel de la Paz. En cuanto a su vida familiar, Nelson Mandela se casó tres veces y es padre de seis hijos.

El expresidente sudafricano Nelson Mandela será enterrado el próximo 15 de diciembre en Qunu (sureste de Sudáfrica), la localidad donde pasó su infancia.

Hoy martes 10 de diciembre tendrá lugar la celebración del servicio religioso oficial en memoria de Mandela en el FNB Stadium (antes conocido como Soccer City) de Soweto (Johannesburgo), donde se jugó la final del Mundial de Fútbol de 2010. A esta celebración religiosa se espera la asistencia de unas 100.000 personas, incluidos numerosos jefes de Estado y Gobierno de todo el mundo.