“Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro” (Mc 7,14-23)

Señor Jesús, hoy tu palabra nos habla del corazón. Hoy tu palabra nos habla al corazón.

Señor Jesús, hoy nos recuerdas que todo lo que llega de fuera no nos hace impuros: todo depende de cómo nos situemos ante lo que llega, de cómo lo valoremos, de qué hagamos con ello. ¡Cada día nos llegan tantas cosas! De nosotros depende que se conviertan en algo o en nada para nosotros.

Señor Jesús, lo que sale del corazón, dependiendo de cómo miremos, de cómo leamos la realidad, de cómo nos sentimos, de en qué creemos… es lo que puede hacernos hombres y mujeres impuros.

Señor Jesús, lo que nos hace impuros es nuestra falta de coherencia, nuestro pobre discernimiento, nuestra desgastada autenticidad, nuestra indiferencia, nuestra falta de integridad, nuestra religiosidad llena de ritos y vacía de personas y compromisos.

Señor Jesús, danos un corazón de carne, un corazón cercano, un corazón limpio, un corazón grande para amar. Eso necesitamos. Eso te pedimos. Así sea

 oscar.alonso © oracionesdiarias