11 de diciembre: “No habéis bailado, ni habéis llorado” (Mt 11,16-19)

Señor Jesús, así es. También a nosotros nos pasa, y demasiado a menudo. No siempre somos capaces de ponernos en el lugar de los demás, no siempre empatizamos con nuestro prójimo, próximo o lejano, no siempre lloramos sus penas y nos alegramos con sus alegrías. Ayúdanos a sentir con los demás y a ser en medio de ellos buena noticia.

Señor Jesús, reconocemos que nos cuesta dejar a un lado lo nuestro y lo de los nuestros para salir a lo de otros, para embarrarnos en terrenos desconocidos, para comprometernos con causas que no son las nuestras, para luchar en batallas de las que no vamos a obtener más victoria que la dignidad de otros. Ayúdanos a vivir desapropiados, de manera sobria, con esa austeridad que libera.

Señor Jesús, queremos bailar con quien tiene algo que celebrar y llorar con quien siente el dolor de la enfermedad, del miedo, de la pérdida o de esta incertidumbre que crece cada día. Ayúdanos tú a que aprendamos a hacernos cargo, carguemos y nos encarguemos de la realidad en la que otros viven o sobreviven. Convierte nuestro corazón. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC