18 de noviembre: “Negociad mientras vuelvo” (Lc 19,11-28)

Señor Jesús, hoy pues pregunto qué habremos entendido nosotros al leer en tu Evangelio ese “negociad mientras vuelvo”, porque o pensamos que lo de volver no es de verdad y por eso ya no te esperamos y vivimos sin esperanzas, o hemos creído que lo de negociar era saquear, engañar, empobrecer e ignorar a los otros hasta el punto de creer que de lo que se trata es de mercadear con malos dones y talentos.

Señor Jesús, ¿me he parado a pensar alguna vez que el señor de la parábola llamó a todos los siervos y repartió entre todos lo que era suyo? ¿Soy consciente de todo lo que me has regalado y de todos los talentos que poseo para ponerlos en juego y multiplicarlos al dividirlos?

Señor Jesús, ¿por qué me da tanto miedo darme, entregarme, comprometerme, repartirme y permanecer siempre disponible para lo que tú quieras de mí? ¿Por qué no me atrevo a dejarme hacer por ti, a tu manera, sin querer controlarlo todo y hacer el Evangelio a mi medida?

Señor Jesús, te pido fe. Te pido una confianza sin límites. Te ruego que me des esa capacidad que tienen los santos de vivir y vivirlo todo con la sencillez de quien se sabe amado incondicionalmente.  Dame sentido y conocimiento para saber qué significa eso de negociar hasta que vuelvas. Así te lo pido. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC

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