22 de mayo: «Se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría» (Jn 16,20-23a)

Señor Jesús, alégranos la vida.

Cuando la desesperanza nos atrapa, alégranos la vida.

Cuando parece que este confinamiento nos tiene apagados y entristecidos, alégranos la vida.

Cuando no llegan las buenas noticias que necesitamos, alégranos la vida.

Cuando aún contemplamos demasiadas heridas y nos cuesta vislumbrar horizonte,  

alégranos la vida.

Cuando debemos comenzar a resituarnos y a regresar a la normalidad,

alégranos la vida.

Señor Jesús, alégranos la vida. Sé tú la razón y la fuente constante de nuestras ganas de vivir, inspíranos las palabras y los gestos oportunos para ser motivo de verdadera alegría para los demás. Que tu alegría inspire y acompañe nuestra jornada. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC

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