20 de mayo: «El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena» (Jn 16,12-15)

Padre bueno, envíanos tu Espíritu.

Para que aprendamos a mirar de otro modo a los demás, envíanos tu Espíritu.

Para que sepamos distinguir la verdad de lo que no lo es, envíanos tu Espíritu.

Para que dejemos atrás nuestro modo acomodado de vivir, envíanos tu Espíritu.

Para que leamos tu Palabra y ésta nos transforme verdaderamente, envíanos tu Espíritu.

Padre bueno, envíanos tu Espíritu.

Para que logremos ver a los demás como hermanos y no como competidores, envíanos tu Espíritu.

Para que seamos ungüento y bálsamo para los que necesitan sanar sus heridas, envíanos tu Espíritu.

Para que salgamos de esta situación excepcional en la que vivimos renovados internamente, envíanos tu Espíritu.

Padre bueno, envíanos tu Espíritu.

Para que nuestra fe se vea fortalecida porque tú estás en el centro de lo que somos y creemos, envíanos tu Espíritu.

Para que nos hagamos cargo de la realidad, carguemos con ella y nos encarguemos de ella, envíanos tu Espíritu.

Para que vivamos atentos a lo que nos dices cada jornada por medio se los acontecimientos, envíanos tu Espíritu.

Para que seamos siempre luz para quien nos rodea, envíanos tu Espíritu.

Padre bueno, envíanos tu Espíritu.

Para que nuestra vida sea un testimonio vivo de que Dios habita en nosotros, envíanos tu Espíritu.

Para que sirvamos siempre desde nuestro sabernos enviados, con humildad y alegría, envíanos tu Espíritu.

Para que nunca olvidemos que eres tú lo primero, la razón, lo mejor que nos ha pasado, envíanos tu Espíritu.

Para que esta jornada seamos buena noticia para otros, de modo especial para quienes necesitan razones de vida y esperanza, envíanos tu Espíritu.

Padre Bueno, envíanos ese Espíritu de la verdad que necesitamos como agua de mayo para que nuestra vida brille en ilumine a tantos en medio de tanta confusión, de tanto miedo e incertidumbre. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC