6 de mayo: «Yo he venido al mundo como luz» (Jn 12,44-50)

Señor Jesús, tú que has venido a nosotros como luz, a ti te decimos hoy: ¡Sigue habiendo tantos pues que lavar! A diario veo filas interminables de personas que esperan que les entreguen algo para comer, algo para vestirse y poder sobrevivir a la intemperie, situaciones de miles de familias que apenas les quedan unos metros cuadrados en los que viven acinados antes de que les deshaucien. Tú que eres luz, haznos comprender cuál es nuestro lugar en todo esto.

Señor Jesús, dicen los que salen en la tele, algunos gurús y visionarios que de esta situación vamos a salir fortalecidos y todos muy solidarios y buenos. Yo no lo creo y no lo veo. Los milagros existen pero solo si hay quien medie para que se hagan realidad. Solo si hay fe que los promueva.

Tú que eres luz, haznos comprender cuál es nuestro lugar en todo esto.

Señor Jesús, muchas preguntas se agolpan en mi interior: ¿cómo vamos a salvar a todos de esta situación? ¿De dónde vamos a sacar las fuerzas para levantar a tantos caídos y a tanto desesperanzado? ¿Quién se acuerda de los que no tienen ya ni voz?

Tú que eres luz, haznos comprender cuál es nuestro lugar en todo esto.

Señor Jesús, tú que eres luz, te pedimos claridad, compasión, solidaridad, acción, horizonte, servicio, discernimiento y mucho amor. Sin ello, bien fundamentado en ti, no saldremos de ésta todos. Te necesitamos. Sigue a nuestro lado. Abre nuestros ojos. Sensibiliza nuestro tacto. Afina nuestros oídos y pon en marcha nuestras manos y nuestros pies. Por favor, enséñanos a vivir desde ti con todos. Solos no podemos. Danos, luz. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC