4 de mayo: «Yo he venido para que tengáis vida» (Jn 10,1-10)

Señor Jesús, vida, necesitamos vida, razones de vida, vida verdadera, vida sin rebajas, vida con todos los ingredientes, vida con fundamento, vida agradecida y vivida hasta el final.

Señor Jesús, tú que nos conoces por el nombre, que nos eliges, que nos llamas, que nos cuidas, que mientras dormimos nos alimentas y nos resguardas, que sabes todo lo que nuestro corazón siente y padece antes de que te lo digamos… Tú que puedes, tú que sabes, tú… Danos vida.

Señor Jesús, en esta situación tan excepcional y compleja, en el que la vida se ve tan amenazada y tan vulnerable, danos vida, haznos capaces de saborearla cada jornada y de agradecerla a cada instante. Danos vida abundante para que también nosotros demos vida a todo el que pase a nuestro lado.

Señor Jesús, tú que has venido para que tengamos vida, haz que hoy nos encontrenos contigo, te presentemos lo que somos y creemos, te agradezcamos tantas cosas como tenemos, sabemos y hacemos, que te pidamos más vida para todos y que valorenos siempre más aquello que cada jornada nos regalas. Vida, Señor Jesús, en medio de tanto miedo y de tanta incertidumbre, vida de la tuya. De la que se entrega por puro amor. Así te lo pedimos. Así sea

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC