25 de noviembre: “Esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque ella ha echado todo lo que tenía para vivir” (Lc 21,1-4)

Señor Jesús, vivimos en un mundo totalmente desequilibrado: mientras en nuestras ciudades se compite por ver quién gasta más luces de navidad, cientos de personas viven en la calle. Mientras el número de ricos crece, el número de pobres aumenta de manera escandalosa.

Señor Jesús, ¡cuánta gente a nuestro alrededor apenas tiene para calentar su hogar y, sin embargo, siempre tienen tiempo y fuerzas para ayudar a los otro, para estar cerca de los que necesitan compañía y cariño!

Señor Jesús, haznos mujeres y hombres desprendidos, solidarios, comprometidos con los más pobres, cercanos a los que nadie quiere acercarse, compasivos con los que ya nada tienen que perder.

Señor Jesús, haz que no demos de lo que nos sobra. Haz que vivamos de tal modo que no nos sobre nada, que no tengamos que acumular, que demos a los que no tienen aquello que a nosotros nos apetece tener como capricho. Haznos desapropiados.

Y en un día como hoy, te pedimos por todas las mujeres del mundo. No es no. Que no consintamos ni seamos indiferentes ante tanta violencia y discriminación. Así te lo pedimos. Así sea.

Óscar Alonso Peno

Responsable Área Pastoral FEC