Viernes 14 de enero 2022
"Hijo, tus pecados son perdonados" (Mc 2,1-12)
Señor Jesús, siempre ando diciéndome: si yo pudiera comenzar de nuevo, si todos mis errores, mis fracasos, mis faltas y pecados quedaran definitivamente borrados, si nadie recordara jamás mis descuidos y mis actos cometidos a sabiendas de que estaban mal, si toda mi indiferencia, mi cobardía, mi conformismo y mi desidia se convirtieran en una nueva, oportunidad para volver a empezar y darme sin medida, por puro amor… y en estas vas tú y me dices: hija, hijo, tus pecados te son perdonados.
Señor Jesús, tus palabras le hacen a uno renacer, despertar al nuevo día con otro talante, ponerse en marcha sabiendo que el expediente personal queda limpio y sin créditos, queda renovado y sin cuentas pendientes, por tu misericordia y tu deseo de que viva perdonado y renovado por dentro. Gracias, Señor, por haberte enamorado tanto de mí, sin merecerlo.
Señor Jesús, sé que si tú perdonas mis pecados es a fondo perdido, pero también sé que lo haces para que yo comience de nuevo e intente, con tu ayuda, no pecar más. Y sé que eso es casi pedirme un imposible. Y aún así me perdonas y aún así acojo tu perdon y me comprometo a intentarlo. Me gustaría ser más generoso, más agradecido, más cercano, más hermano, más humilde, más pacificador, más solidario, más coherente, más compasivo… más evangélico.
Señor Jesús, gracias un día más por estar en mi vida. Gracias por esta nueva oportunidad de vivir en tu casa, a tu estilo. Así te lo pido. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
