Miércoles, 1 de junio 2022
“Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo”
(Jn 17,11-19)
Señor Jesús, envíame.
Allí donde haya necesidad de cuidados, de apoyo, de buenas nuevas, de compromiso por la justicia, de algo que construir, de ayudar a crecer… ¡envíame!
Allí donde haya preguntas, allí donde las respuestas no den sentido a la vida, allí donde haga falta un canto de esperanza, allí donde haya que danzar y alegrar la vida… ¡envíame!
Allí donde haya sinsentidos, allí donde haya búsquedas, allí donde no alcance todo lo demás, allí donde haga falta amor, allí donde solo la caridad restaure dignidades… ¡envíame!
Allí donde nadie vea posibilidades, allí donde se necesite una mirada llena de luz, allí donde hagan falta palabras de vida, allí donde se necesite resurrección y vida en abundancia… ¡envíame!
Allí donde haya mujeres y hombres con sed de Dios, allí donde haga falta perdón, allí donde la misericordia esté por estrenar, allí donde la compasión sea bienvenida… ¡envíame!
Señor Jesús, un día más ¡envíame! Sé que casi todo dependerá de ti, así que aquí me tienes. Dispón de mí, mi tiempo, mi entendimiento, mi voluntad y todo cuanto soy, siento y tengo. Así te lo pido. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
