Viernes 24 de febrero 2023
"¿Por qué tus discípulos no ayunan?" (Mt 9,14-15)
Señor Jesús,
ayunar por ayunar es algo ¡tan estético, tan superficial y tan poco fecundo!
Sabemos que el ayuno que a ti te gusta
es que nos reconozcamos necesitados de un corazón más generoso.
Que nos sepamos siempre en camino.
Que seamos conscientes de que sin ti nuestra vida
se convierte en una monotonía que acaba con casi todo.
Señor Jesús,
el ayuno que tú quieres que hagamos
es el de dejar las habladurías, las murmuraciones y las opiniones
que sabemos hacen daño y dar paso a la compasión,
al dar oportunidades a los demás
y a dar palabra a los que andan sin voz.
Señor Jesús,
el ayuno que tú quieres que hagamos
es que hoy nos olvidemos un poco de nosotros mismos
y recemos por la paz,
por esos miles de familias atrapadas entre fronteras,
intentando huir del horror.
El ayuno que tú quieres es que nos pongamos en su lugar
y, si es necesario, que “salgamos” en su búsqueda
según lo que esté en nuestra mano.
Señor Jesús,
el ayuno que tú quieres que hagamos es que seamos más amables,
más cercanos, más misericordiosos.
Que seamos motivo de alegría.
Que en nosotros la gente te vea o te intuya.
Que nuestra manera de estar y de creer trasparente
que es posible ser felices siendo buenos.
Señor Jesús,
el ayuno que tú quieres que hagamos es
que abandonemos toda posición y actitud de dominio,
de autoridad y de presión sobre otros.
Que no juzguemos.
Que no andemos subrayando lo que los otros no hacen o hacen mal
o hacen de modo diferente a la norma,
sino que hagamos hueco en nuestro corazón
para que nadie se sienta solo ni excluido.
Señor Jesús,
el ayuno que tú quieres que hagamos
es ese que nos prepara para poder vivir con radicalidad el misterio de la cruz,
la luz que nace del sabernos servidores
y el gozo de saber que al final de todo siempre estás tú resucitado.
Ayúdanos, Señor Jesús,
a vivir esta jornada de ayuno con paz.
Haz que ayunemos de todo aquello que nos aleja de ti y de los hermanos,
haz que lo importante no quede oculto bajo lo urgente
y haz que todo el día sea
una ofrenda hecha desde lo más profundo de nuestro corazón.
Así te lo pedimos. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
