Jueves 13 de febrero 2025
"Al enterarse de que Jesús estaba allí, fue a buscarlo y se le echó a los pies" (Mc 7,24-30)
¡Qué tienes tú, Señor Jesús, que cuando sabemos que estás cerca, toda nuestra vida se da la vuelta! ¡Qué provocas en nosotros que somos capaces de salir de lo nuestro y de nuestras cosas e ir a buscarte y echarnos a tus pies y pedirte que nos sanes, que sanes a los nuestros, que renueves en nosotros las ganas de vivir y de ser felices!
Señor Jesús, ¡quién de nosotros no tiene en casa alguien que necesita ser rescatado de su amargura, de su tristeza, de su soledad, de su enfermedad o de su falta de fe! ¡Quién no tiene algún amigo o conocido que necesita con urgencia un cambio radical en su vida, en su situación, en su ánimo, en su proyecto, en su situación! Necesitamos, Señor, que nos sanes y nos renueves por dentro y nos hagas ver con claridad para quién somos.
Señor Jesús, danos la fe necesaria para que en lo cotidiano se obren milagros y seamos liberados de la enfermedad, de la ignorancia, de la tristeza y de la falta de esperanza. Danos una fe que transforme nuestra manera de ver el mundo, de tratar a los demás y de comprometernos con la realidad que nos toca vivir.
Señor Jesús, que al regresar hoy a casa nos sintamos mejor porque hemos sido tú y como tú para los demás, que demos gracias por lo que hoy vivamos y, sobre todo, por lo que tú has hecho por mediación nuestra. Que a tus pies nos echemos y desde ahí te contemplemos agradecidos. Así te lo pedimos. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
