jUueves 27 de febrero 2025
"Buena es la sal, pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salaréis?" (Mc 9,41-50)
Señor Jesús ¡nos gustaría ser sal para este mundo! ¡Nos gustaría tanto poner algo de alegría en la tristeza, algo de salud en la enfermedad, algo de paz en la angustia, algo de certeza ante tanta incertidumbre, algo de sentido ante tanto vacío y algo de quietud ante tanta ansiedad! Haznos sal que sala, que da sabor a la vida.
Señor Jesús ¡son tantas las situaciones y las personas que tenemos alrededor y que necesitan la sal de tu Palabra y de tu presencia! Envíanos entre ellos para que, en medio de la masa, seamos levadura y sal para que su vida sea mejor y vean luz donde ahora sólo sienten tiniebla y desesperanza.
Señor Jesús, ayúdanos a que nuestra sal no se vuelva sosa, a que nuestra oración no sea un recitarte cosas, a que nuestro testimonio sea cotidiano, a que nuestra justicia se note en nuestras opciones y en nuestras acciones. Ayúdanos a ser sal y a tener sal entre nosotros y a vivir en paz los unos con los otros. Así te lo pedimos. Así sea
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
Oscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
