Jueves 20 de marzo 2025
"Había un hombre rico y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal" (Lc 16,19-31)
Madre mía, Señor, aquella escena ¡nos es, por desgracia, tan familiar, tan actual, tan de nuestro tiempo! Y quizás hasta nos parece que no, que eso ya no existe, que eso son historias de otros tiempos, de otros lugares, de otras realidades. Pero la verdad, la pura verdad, es que hay mucho rico banqueteando y muchos Lázaros esperando recibir las migajas que a nosotros nos sobran.
Señor Jesús, no vamos bien. Este mundo nuestro no termina de entender que somos la misma familia humana, que las diferencias que hay entre ricos y pobres claman el cielo, que no podemos continuar así, que sólo el amor salva, que sólo si la gente se quiere podemos revertir tanta injusticia y tanta falta de humanidad.
Señor Jesús, danos entrañas de misericordia, haznos sensibles ante las necesidades de los más pobres, haz que la miseria de tantos no nos sea indiferente, ni que pensemos que la solución no está en cada uno de nosotros.
Señor Jesús, tú nos dijiste que pobres tendríamos siempre entre nosotros, pero el proyecto que nos dejaste y que hemos acogido y decidido vivir, conlleva hacernos cargo y encargarnos de los otros, de tantos hombres y mujeres que sólo sobreviven. Te pedimos que nos capacites para abrir bien los ojos, para ver desde ti y ser para tantos Lázaros, bálsamo y ungüento, ternura y alimento, caricia y esperanza.
Así te lo pedimos. Así sea
Óscar Alonso Peno
Responsable Área Pastoral FEC
